
Una emergencia que evidenció la falta de reacción del ayuntamiento
Se cumple un año del apagón eléctrico del 28 de abril de 2025, una jornada que dejó a buena parte de Xilxes sin suministro durante horas y que puso a prueba la capacidad de respuesta del municipio.
La red cayó a las 12:30 del mediodía. Mientras algunas zonas recuperaron el servicio sobre las 17:30, la mitad norte del pueblo permaneció sin luz ni alumbrado público hasta bien entrada la noche.
Frente a una situación excepcional, bomberos, Guardia Civil y voluntarios ofrecieron una respuesta ejemplar. Sin embargo, la actuación del Ayuntamiento de Xilxes estuvo muy lejos de lo que exigía la situación.
Sin gabinete de crisis cuando era necesario
Uno de los hechos más graves, con la perspectiva que da un año de análisis, fue la ausencia total de dirección en los momentos críticos.
El Ayuntamiento no convocó ningún gabinete de crisis el mismo día del apagón, cuando la incertidumbre era máxima y existía el riesgo real de que la situación se agravara. La activación no llegó hasta el día siguiente, cuando la emergencia ya estaba prácticamente resuelta.
En una crisis, las decisiones del minuto uno son las que marcan la diferencia. En Xilxes, simplemente no se tomaron.
Decisiones incomprensibles en plena emergencia
A esta falta de reacción se sumaron decisiones difícilmente justificables:
- No se controló el suministro de agua, poniendo en riesgo el depósito municipal.
- No se activó al personal técnico cuando era imprescindible.
- No se utilizaron ni planificaron fuentes alternativas de energía.
- No se aplicó ningún protocolo de seguridad municipal.
Pero especialmente llamativo fue que, mientras la mayoría de municipios de España suspendían actos públicos por precaución, y ciudades como València adoptaban medidas preventivas, en Xilxes se optó por seguir adelante con la programación festiva de San Vicente.
La ofrenda y la procesión se celebraron con parte del municipio a oscuras y con la incertidumbre sobre la evolución del sistema eléctrico. Para ello, se destinaron recursos de seguridad que deberían haber estado centrados en la protección de la ciudadanía ante una posible agravación de la emergencia.
“Una gestión irresponsable”
Desde Esquerra Unida Xilxes son claros en su valoración:
“Lo que ocurrió aquel día no fue solo una falta de previsión, fue una gestión irresponsable. No se activó ningún gabinete de crisis, no se suspendieron actos y no se tomaron decisiones básicas de seguridad. Se actuó tarde y mal”.
“La seguridad de la población no puede quedar en segundo plano por mantener una agenda festiva. Ese fue el error de fondo y no puede volver a repetirse”, añaden.
Un año después: de la crítica a las obligaciones
Doce meses después, el problema no es solo lo que ocurrió, sino que no se ha materializado un cambio estructural claro en la gestión de emergencias municipales.
Por ello, Esquerra Unida plantea la necesidad urgente de un protocolo municipal de emergencias obligatorio y operativo, que contemple no solo apagones, sino también situaciones climáticas extremas y cualquier otra contingencia.
Medidas para no volver a fallar
Las propuestas son claras:
- Activación automática de un gabinete de crisis desde el primer minuto.
- Movilización inmediata de técnicos y personal municipal.
- Control prioritario de recursos críticos como agua y energía.
- Planificación real de fuentes de energía alternativas.
- Suspensión obligatoria de actos públicos en situaciones de riesgo.
- Comunicación directa y constante con la ciudadanía.
- Protocolos específicos para personas vulnerables.
- Simulacros periódicos que garanticen que el sistema funciona.
Conclusión
El apagón del 28 de abril de 2025 dejó a Xilxes a oscuras, pero lo más preocupante fue comprobar que el municipio también estaba a oscuras en su capacidad de reacción.
Un año después, la conclusión es clara: la improvisación, la inacción y las decisiones erróneas no pueden volver a marcar la respuesta ante una emergencia.
La seguridad de los vecinos no puede depender de llegar tarde. Debe basarse en planificación, responsabilidad y decisiones firmes desde el primer minuto.


