
La vicepresidenta segunda y consellera de Servicios Sociales, Susana Camarero, acudió ayer a Xilxes acompañada del alcalde Ismael Minguet y del conseller Vicente Martínez para anunciar inversiones en playas accesibles. Sin embargo, la realidad es que en el municipio de Xilxes no se ha realizado ninguna mejora en los últimos dos años de gobierno del PP.
La playa accesible de Xilxes fue inaugurada hace más de dos décadas, en 2003, convirtiéndose en una de las pioneras de la Comunitat Valenciana. Desde entonces, ha sido un servicio consolidado que ofrecía atención especializada a personas con movilidad reducida. Lejos de impulsar nuevas inversiones, el actual alcalde privatizó el servicio el verano pasado, al igual que el de socorrismo, sin introducir mejoras en infraestructuras, equipamiento o personal. Estas privatizaciones, además, sirven al equipo de gobierno para trabajar menos: contratan a empresas externas y se desentienden de todo, evitando así gestionar las bolsas de trabajo locales, el control directo de las emergencias o la supervisión diaria de los servicios.
Por ello, la visita de Camarero se percibe más como un acto propagandístico que como un anuncio real para el pueblo. Se habló de los 400.000 euros que la Conselleria ha invertido en playas accesibles en la Comunitat, pero ninguna de esas inversiones ha recaído en Xilxes.
El acto no dejó tras de sí ni acuerdos ni compromisos concretos para el municipio. Fue una de esas fotos que tanto gustan al actual equipo de gobierno del PP: la vicepresidenta, el conseller Martínez y el alcalde Minguet posando juntos, pero sin aportar soluciones reales.
Para la ciudadanía de Xilxes, esta visita se suma a la larga lista de “noticias falsas” del PP, anuncios vacíos que no se traducen en mejoras tangibles. La playa accesible sigue siendo la misma que se inauguró hace 21 años, mientras el servicio público se deteriora y se externaliza sin aportar nada nuevo.


